7 Consejos para cuidar tus plantas durante el invierno

21/01/2019 - 11:21 271 Views

Cuando llega el invierno con sus bajas temperaturas y sus lluvias todo nuestro cuerpo lo siente, así como cada organismo vivo del mundo vegetal. Los cambios de temperatura y de humedad pueden afectar la estructura interna y el aspecto exterior de nuestras plantas, ya sea se encuentren en la terraza, en el jardín o al interior de nuestras casas. Por ello, es importante saber cómo cuidar las plantas y los jardines también en esta época del año, evitando que las bajas temperaturas las afecten.

En esta estación, la más oscura de todas, debemos adoptar algunas precauciones adicionales derivadas de los cambios bruscos de temperatura y de los efectos de la calefacción. Aprender a prevenir los efectos de estas alteraciones, manteniendo nuestros jardines y plantas a salvo de las lluvias y heladas, es imprescindible para que tales plantas puedan crecer y desarrollarse en las estaciones siguientes.  Por ello, para mantener nuestros amigos verdes vivos, es necesario adoptar algunos cuidados extra.

Con todo, a pesar de estos aspectos de riesgo, este periodo es uno de los mejores momentos para poner en orden el jardín y el interior de nuestros hogares: en efecto, durante el invierno podemos incluir nuevos ejemplares, asegurándonos que en todo momento haya una planta viva, que con sus colores brinde alegría al hogar.

Si bien se trata de una temporada en la cual se compran menos plantas, ellas siempre constituyen un bellísimo regarlo para uno mismo y para los otros. No obstante, es importante fijarnos bien en el tipo de planta que se adquiere y los abonos que ella requiere: por ejemplo, es fundamental que sus hojas no presenten manchas y que las raíces no sólo no sobresalgan por los agujeros del drenaje, sino que tampoco estén demasiado oscuras, ya que ello sería señal de podredumbre incipiente.

Pero entonces: ¿sabes cuáles son los cuidados necesarios para preservar tus plantas aún en invierno? ¿Conoces sus trucos? A continuación, en relación a la tipología de planta, te daremos algunos trucos y consejos para mantener tus plantas tan saludables como en la primavera. ¡No te los pierdas!

  1. Plantas de interior

Uno de los principales factores a considerar en lo que respecta a las plantas de interior es la temperatura del ambiente: por ello debes tener cuidado con la excesiva calefacción o con el aire excesivo, ya que pueden resultar dañinos. Las plantas de interior no deben colocarse nunca cerca de los emisores de calor.

Otro de los factores fundamentales a considerar es el de la humedad / sequedad del ambiente: se debe mantener un nivel de humedad adecuado dentro de la casa. Por ello, puede ser de utilidad colocar recipientes con agua en diversos puntos de la casa para ayudar a mantener una cierta humedad en el ambiente, contrarrestando la sequedad (especialmente la sequedad adicional ocasionada en esta época por los calefactores).

Para que las plantas puedan recibir un poco de humedad adicional, refrescándose, es aconsejable pulverizarlas cada tanto con agua. Otro truco para mantenerlas fresquitas puede ser el de agruparlas: de este modo, la misma cercanía entre las plantas hará que se nutran las unas de la transpiración de las otras, compartiendo su luz y agua.

Además, su ubicación dentro del hogar resulta fundamental: las plantas deben ser colocadas en lo posible en los lugares más luminosos, para aprovechar al máximo la luz del sol. Sin embargo, se debe tener cuidado con no pegarlas directamente a las ventanas o a las puertas vidriadas.

Por último, otro truco importante es el de abrir las ventanas de la casa para cambiar y hacer circular el aire en las horas del mediodía, ya que en ese horario generalmente las temperaturas del interior y del exterior son similares, evitándole de este modo a la planta un “estrés” adicional.

  1. Plantas de exterior

Estando a la intemperie y por ende a merced de las bajas temperaturas, de los vientos y de las lluvias, las plantas de exterior son las que más riesgos corren en este periodo del año. Por ello, debemos tener cuidados y precauciones adicionales con aquellas plantas que se encuentran en nuestros balcones, terrazas o jardines, ya que si no se les aplica un buen mantenimiento pueden verse seriamente afectadas por la estación invernal.

Cuando las temperaturas se acercan o disminuyen a los 0 grados, es aconsejable reducir la cantidad de riego. Ello se debe a que el exceso de agua puede pudrir las raíces y, sobre todo, al hecho de que con el frío el agua puede congelarse, afectando también la planta.

Otro consejo útil es el de colocar las plantas cerca de los muros y paredes, o entre los arbustos, para que estos les brinden protección. El frío que viene directamente desde el suelo puede ser también muy perjudicial: por esta razón, en esta estación es recomendable poner las macetas sobre una madera, para evitar que las plantas entren en contacto directo con el suelo frío y húmedo.

  1. Frecuencia del riego.

Si bien cuando las temperaturas son muy bajas es aconsejable reducir el riego de las pantas de exterior, es igualmente importante mantener un nivel de riego estable durante este periodo del año. Lo ideal es comenzar a disminuir el riego ya en otoño, haciéndolo de manera progresiva, para que las plantas de a poco se puedan aclimatar al frío. Por otro lado, es aconsejable regar diariamente tus plantas de interior, que seguramente necesitarán un poco de agua adicional a causa de la calefacción.

El riego por aspersión puede resultar muy beneficioso para tus plantas y tu césped si se efectúa en las mañanas, ya que ayuda prevenir la ruptura de las células que se han visto congeladas durante la madrugada.

  1. Combate los efectos de las heladas.

Las heladas pueden resultar muy perjudiciales para tus plantas de exterior. Si posees especies delicadas debes aumentar las precauciones: una opción puede ser cubrirlas con lonas de tela o de plástico o con sombreros de totora, para evitar que las heladas las impacten directamente. Lo mismo debe realizarse con los arboles y arbustos delicados, protegiéndolos con telas o plásticos, los cuales les permiten conservar una temperatura más elevada en el interior. Una turba en forma de acolchado puede ser también de gran utilidad.

Otra precaución útil es la de proteger las raíces de las platas: eso puede hacerse, por ejemplo, aplicando mulch sobre la tierra, en modo tal que se forme una capa protectora sobre ella. Sin embargo, debes tener cuidado con el tipo de mulch utilizado, ya que algunos pueden resultar muy ácidos, acidificando en exceso la tierra, y otros compuestos con piedrillas pueden conducir más fácilmente el frio.

  1. Evita las plagas invernales

Si bien el invierno no se caracteriza por la proliferación de plagas, existen algunos problemas específicos que pueden perjudicar nuestros jardines y plantas de exterior. Uno de ellos, seguramente el más común, es la proliferación de hongos, que se genera como consecuencia de un exceso de humedad. Esto puede deberse ya sea a un exceso de riego ya sea a la abundancia de lluvias de una región o periodo.

Por ello, en este periodo es aconsejable regar con moderación y asegurarse que las plantas tengan una aireación adecuada. Si no se han podido evitar los hongos, a posteriori una buena solución serán los fungicidas.

  1. Realiza un invernadero

Si posees o deseas poseer una huerta, cultivando verduras y hortalizas todo el año, es aconsejable que construyas un invernadero para que estas plantas puedan sobrevivir y reproducirse. De acuerdo a las dimensiones de tu terraza o jardín, puedes elegir la forma y el tamaño del invernadero, o construirlo directamente con tubos de pvc. ¡Verás que su realización es realmente sencilla!

  1. Planifica los cuidados y el mantenimiento necesarios.

Tener un jardín resistente a los cambios climáticos, a veces abruptos, depende de los cuidados que le brindes y del modo en que los planifiques. En primer lugar, si deseas tener un bonito (o al menos vivo) jardín durante todo el año, es importante que identifiques y comprendas el clima del lugar en el que vives. De este modo, puedes optar por incluir en tu jardín plantas que se adapten a tales condiciones climáticas. En caso contrario, si eliges plantas no adecuadas para tu clima, estas difícilmente se adaptarán y sobrevivirán.

Por ejemplo, si vives en un lugar en el cual las temperaturas pueden bajar mucho, los arboles de hoja caduca resultan muy apropiados, ya que entran en un estado de reposo durante el periodo, siendo ideales para el frío.