Me encontré un iPhone en el suelo. Ojalá nunca lo hubiera cogido…

01/10/2015 - 3:16 50 Views
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Me lo encontré detrás del edificio de apartamentos donde vivo. Un iPhone 5 en perfectas condiciones, parecía nuevo. Lo cogí y le eché un vistazo. Parecía que pertenecía a una niña de unos 15 a 16 años, por lo menos según la funda protectora color rosa brillante. El teléfono probablemente se había caído de la mochila o de la chaqueta pero, de nuevo, estaba en condiciones tan impecables que parecía nuevo. Apenas llegué a casa lancé como de costumbre la mochila en el suelo, me cambié y me quedé “explorando” el teléfono. Quien lo había perdido seguramente lo estaría buscando. El teléfono ni siquiera tenía un código de bloqueo. Estuve buscando entre los contactos alguien a quien llamar para devolverlo al propietario y encontré “Mamá”. Pero nada, le dí a “llamar”, pero nada, no funcionaba. En ese momento sonó mi iPhone, un iPhone 6 negro: era mi mejor amiga Julia. “Hola Alex! ¿Cómo te fue el examen hoy?”

En ese momento eliminé completamente el iPhone de mis pensamientos y me perdí en la conversación.

“Estás ocupado esta noche? Podemos ir con unos amigos a un pub que acaba de abrir, si te apetece!”

Sin embargo estaba demasiado a gusto en casa y tardé un rato en confirmar mi presencia, no podría haber rechazado mi mejor amiga, no?

Establecimos donde y cuando íbamos a quedar y terminamos la llamada. Entonces me acordé del teléfono que había encontrado, que estaba tirado en el sofá. Cogí el número del contacto “Mamá” y llamé desde mi teléfono. Sonó durante mucho tiempo y cuando estaba a punto de rendirme y cerrar una voz “cansada”, me contestó:

“Dime”

Traté de ser amable, incluso si su respuesta fue bastante desagradable. “¿Hola, mi nombre es Alex y me encontré con este teléfono en el suelo y creo que es de su hija, puedo devolverlo de alguna manera?” Durante unos segundos hubo silencio y luego con tono cabreado me dijo: “¿Crees que esta mierda es graciosa? Déjalo ya.”

Me quedé sin palabras durante unos segundos y cerró la llamada. ¿Que problemas tenía? Me quedé confundido. Comprobé que fuera el número correcto y así era. Oh, bueno, tampoco entendía por qué me estaba estresando tanto para esta cosa, el problema era de ellos. Faltaban unas pocas horas para salir de casa y me tiré en el sofá viendo una película. Cuando estaba en la parte más importante de la película escuché un sonido inquietante, era el teléfono que había encontrado, estaba recibiendo una llamada de “número desconocido”. Y yo la cogí:

“¿Hola?” No hubo respuesta y se cerró la llamada. Pensé que se habían equivocado de número y yo estaba empezando a odiar a ese teléfono. Empecé a leer un libro para pasar las horas que quedaban, luego me preparé y cuando estaba a punto de salir el teléfono empezó a sonar de nuevo. Contesté y una voz de mujer me preguntó: “¿Puedes oírme?”

Tenía una voz extraña, me dieron escalofríos, lo admito, pero al menos esta vez alguien había respondido. El pub estaba bastante relajante, un lugar tranquilo. Conocí a una chica, mi tipo de chica, alta, morena, ojos oscuros. Y entre una charla y la otra intercambiamos números y acordamos hacer una salida tranquila la noche del sábado.

“Sábado alrededor de las 8 salimos entonces! ¡Prepárate para esa hora!”
“No te haré esperar, tranquilo!”

Por fin algo bonito en este día extraño…

Me quedé a dormir en casa de mi mejor amiga. Pasamos la noche viendo películas de terror que ya habíamos visto al menos 40 veces y haciendo pasteles. Ok, sólo hicimos la masa y nos la comimos a cucharadas. Nos despertamos a las 2 de la tarde y volví a casa, por suerte no había escuela ese día, de lo contrario habría sido otra ausencia. Comí pasta con tomate y eché otro vistazo al teléfono, ese móvil me hacía estremecer, una sensación extraña y decidí que lo llevaría a la policía. Cuando estaba a punto de salir la pantalla se iluminó: “Has recibido un nuevo mensaje”… (el articulo continua en la pagina 2)

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Abrí el teléfono y el mensaje resultaba enviado por “número desconocido”. Lo abrí, era una imagen, una …. foto de mi. Una foto que alguien me había tomado en el pub mientras estaba hablando con la chica que había conocido esa noche, y era una foto tomada de un metro de distancia. Me cag*é del miedo, se me cayó el teléfono del miedo y una sensación de angustia me hizo poner pálido como un lienzo. Mi corazón latía muy fuerte, pero mi cerebro me estaba diciendo que me calmara. Ya sabía que no había encontrado el teléfono por accidente. Había sido dejado cerca de mi casa en la esperanza de que yo lo encontrara.

¿Qué es lo que quieren de mí? Parecían querer burlarse de mí, intimidarme. Vale, pero ¿por qué? Pensé en mi padre, que era un policía, y tal vez algún criminal quería venganza. Pero yo vivía demasiado lejos de él porque fuera así. Por otra parte, yo nunca había molestado a nadie en la zona. Nunca. Tampóco utilizaba mucho las redes sociales para molestar a alguien. Pero ellos sabían quién era yo. Me habían seguido hasta pub y me habían sacado una foto. Entonces llamó de nuevo el “número desconocido”. Contesté sin dudarlo un segundo:

“Quién coj**es eres?!”

Ninguna respuesta.

“Estas ahí?”

La misma voz misteriosa que antes. La llamada se interrumpió de nuevo. Admito que estaba bastante asustado. Salí en un segundo de casa, y cuando comencé a conducir comprobé que nadie me seguía. Conduje por el barrio durante varias horas mientras estaba tratando de entender qué hacer. Estaba cansado de esta historia. Una vez seguro de que nadie me seguía, cogí mi teléfono y llamé a mi mejor amiga y le expliqué la situación. Después de unos 20 minutos llegué a su casa y hablamos de esta cosa y decidimos que era mejor si me quedaba en su casa por un tiempo.

“Te ayudaré a pillar a este gilipo**as!”

Nos tumbamos en el sofá y cogí el teléfono.

“Por donde empezamos?”

“De las fotos”

“Vale”

Las primeras imágenes eran normales. Un adolescente normal con el pelo largo y rubio, una sonrisa que era de anuncio y algunos granitos debidos a la edad. Una gran cantidad de selfies en el baño y muchos selfies con los amigos. Como mucho iba al noveno grado, pero ¿por qué alguien como esa niña tenía que hacerme esto a mí? ¿Que sentido tenía? (el articulo termina en la pagina 3)

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Seguí pasando las imágenes. Un muchacho comenzó a aparecer muy a menudo en las fotografías, el cabello negro y una sonrisa muy lista. Parecían ser algo más que amigos. Después de algunas fotos sólo aparecía él. Entonces, de repente, todo negro, como si la pantalla hubiera explotado. La imagen volvió a aparecer, todo había cambiado, ahora las fotos eran de la misma chica, en el suelo, parecía muerta. Mi mejor amiga empezó a gritar y yo corrí al baño a vomitar. El estrés me había causado una sensación de vómitos absurda.

“Tenemos que encontrar a esta chica, puede que haya sido su novio, quien la atacó”

Pasando las fotos todo escenario había cambiado, la chica estaba frente a un coche en unas condiciones que ni siquiera tengo el coraje de describir. Parecía un accidente de coche.

Se estaban alternando imágenes de normales parejas, antes felices y todo, y luego tiradas al suelo, sin vida.

“¡YA BASTA! Esto no nos ayuda para nada!” me dijo mi mejor amiga. El pánico estaba subiendo más y más y la policía era la única solución. Cogí mi teléfono y llamé a papá pero se activó el contestador. Junto con mi mejor amiga vimos los contactos, que eran todas mujeres. Descubrimos que la primera chica se llamaba “Tina”. Google era la solución, teníamos que ver si podíamos encontrar algo sobre ese caso.

“CHICA ENCONTRADA SIN VIDA EN LAS ESCALERAS DE LA ESCUELA”

Sin duda se trataba de Tina, las fotos eran suyas. Según el artículo se trató de un suicidio a pesar de que todavía estaban investigando. Todas las chicas que estaban presentes en las imágenes habían sido encontradas muertos. Esta historia se estaba volviendo preocupante. El teléfono empezó a sonar, otra vez la piel de gallina.

“Quien es?”

Nada. Otra vez, durante unos minutos, nada mas que silencio.

“No te acerques a ella.”

Tu-tu-tu-tu…. llamada interrumpida.

Un momento, se estaba refiriendo a la chica que había conocido en el pub. Ella estaba en la imagen que me habían enviado antes, desde ese número desconocido. Pero que tenía que ver esa chica a la que solo había conocido esa noche?

“Mira estas fotos Alex!”

Todos eran jóvenes muchachos que habían cometido suicidio de varias maneras. Yo no entendía adonde quería llegar mi amiga. De todos modos después de unas horas me decidí a ir a casa ya que había llegado el día de mi cita. La invité a mi casa (no por la razón que usted piensa), ella aceptó y me dijo que llegaría en 20 minutos. Decidí hacer une sfuerzo y le conté toda la historia. Tuve la sensación que mi valor estaba aumentando con cada palabra que salía de mi boca. Ella se asustó, pero me abrazó y nos sentímos mucho mejor. Entonces decidimos ir al McDonalds a comer un poco de basura y disipar esa ansiedad. Aparcamos y caminamos para llegar al local, faltaban 100 metros. En un momento dado, ella dijo: “Parate”. Me cogió de las manos y dijo susurrando: “Mie**a, creo que está aquí, sígueme rápido!”

Empezamos a correr, y llegados al final del camino tomamos una especie de atajo “escondido”.

“Bien, no nos ha visto nadie” dijo ella, y yo empecé a intuir que algo no estaba bien…

“¿Sabes por qué te traje aquí? Porque de aquí no se puede escapar, considérate afortunado, nunca le hago daño a la gente fea como tu, pero para ti, voy a hacer una excepción”

En ese momento sacó una cuchilla, una de las que si se pulsa un botón sale la navaja. La empujé, la tiré al suelo y empecé a correr muy fuerte.

“Capullo, voy a hacer que pagues!!!”

No tuve tiempo de hacer dos metros corriendo que un sentimiento profundo de inquietud nos “afectó” ambos. Todo se hizo oscuro, no podía ver nada, y de repente apareció la chica rubia que había visto al principio en el teléfono.

“PERO QUE CO*O PASA?! QUE?!” empezó a gritar la chica. Yo ya no podía verla, pero ella si que la veía teniendo en cuenta la reacción que estaba teniendo. La chica con la que había salido y que había intentado matarme se desmayó de repente y el teléfono que había encontrado comenzó a sonar. Contesté aterrorizado:

“Te dije que no te acercaras a ella”

Llamé a la policía, obviamente, que, afortunadamente, llegó inmediatamente y arrestó esa psicópata. No había entendido nada, esa persona por teléfono no quería hacerme daño. Quería protegerme. Esta es una historia real.