5 métodos prácticos y veloces para limpiar las puertas y los armarios de la cocina

04/12/2017 - 10:08 5399 Views

Vistos los ritmos frenéticos de nuestras vidas, estamos a menudo acostumbrados a limpiar nuestra casa o apartamento de un modo automático y superficial: pasar la aspiradora y el trapo, quitar el polvo de los muebles, y sacudir las alfombras son acciones que hacemos a menudo, pero terminamos por olvidarnos de algunos rincones importantes.

Entre estos generalmente se encuentran las puertas de la casa y también los muebles de la cocina entre los elemenos más dejados de lado pero que, sin embargo, con el tiempo acumulan suciedad y dan la impresión de una falta de atención en la limpieza del hogar. Los muebles y aberturas pueden ser de diferentes materiales, pero muchas veces se convierten en víctimas de los humos y las acciones en la cocina, por lo que presentan manchas de comida y suciedad de los fogones.

En realidad dejarlas limpias y relucientes es más fácil de lo que se puede llegar a pensar. Bastan pocos minutos y seguir estos consejos para dejar todo desinfectado y como nuevo.

1) Quitar el polvo

Independientemente del material de las que estén hechas las superficies a limpiar, el primer paso a cumplir es quitar el polvo con un trapo. Eliminad cualquier traza de polvo sea en el interior cómo en el exterior de vuestro mueble. Se trata de un trabajo para realizar de manera cuidadosa porque el polvo tiende a escabullirse y entrar en los espacios más internos provocando atascos. En ese caso, un pequeño cepillo puede serviros de ayuda. 

2) Agua y jabón: el método más sencillo:

Utilizad agua y jabón, frotando con una esponja no abrasiva sobre el área a limpiar. Sucesivamente enjuagad con un trapo de microfibras. Éste método se adapta a todos los materiales, pero prestad más atención a la madera que tiende a absorber el agua y a hincharse. En este caso disminuid la cantidad de agua y secad rápidamente. Para las manchas más difícil podéis confiar en el alcohol desnaturalizado. No os olvidéis de prestar atención también al agua qué utilizáis. Si contiene demasiado hierro y calcio podría oxidar o corroer el material de las puertas. 

3) Usad un detergente natural

Para las operaciones de limpieza, podéis confiar en un detergente hecho por vosotros que es una optima solución. De este modo evitareis el riesgo de utilizar productos agresivos para vuestras superficies. En un pequeño cazo o barreño, verted agua y añadid una cucharada de bicarbonato. Mezclad la composición, hasta que el bicarbonato se disuelva y toda la solución sea líquida. Atención: esta solución se aconseja solo para algunos materiales tales como el acero, cristal y laminado, pero a evitar sobre la madera. Para la limpieza de las puertas de madera se aconseja utilizar un trapo suave, o en su alternativa de microfibra, humedecido con agua y un detergente natural. En cualquiera de los casos, coged el trapo y sumergidlo en el líquido. A continuación frotad sobre la superficie a limpiar siguiendo unos movimientos circulares para de evitar dejar marcas. Enjuagad a menudo, y para finalizar secad los halos con un paño absorbente.

4) Vinagre blanco para hacerlas brillar

Para dotar a las puertas de vuestros armarios de cocina de un brillo envidiable, podréis optar por un método natural. El vinagre de miel es un óptimo blanqueador. Vertedlo sobre un trapo húmedo y frotad con él en vuestra última fase de la limpieza. De esta manera no solamente conseguiréis que las superficies de vuestros muebles de cocina brillen, sino que también ayudáis a prevenir la formación de moho a parte de desinfectar y ahuyentar insectos como las hormigas.

5) A evitar absolutamente

Evitad el uso de cremas y sustancias abrasivas y las los estropajos metálicos para las superficies en cristal, laminados y acero. No a la acetona, al amoníaco y al alcohol sobre la madera, acero y aluminio. En particular, se desaconseja utilizar quitamanchas y lejía sobre los laminados barnizados.

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