Pésimas costumbres que nos hacen envejecer y cómo evitarlas

30/04/2018 - 10:33 2930 Views

A menudo frente al espejo nos entretenemos cambiando de maquillaje, peinado y look, para divertirnos con nuestro estilo. Sin embargo, para permanecer bellas, no hay producto que valga: antes que nada es importante pensar en llevar una vida sana y, en segundo lugar, evitar los malos hábitos.

El trabajo, el estrés y los numerosos compromisos a menudo nos llevan a un descuidar nuestro bienestar o probar demasiados remedios que son ineficaces. Difícil, en estas condiciones, luchar contra el paso del tiempo. Una parte fundamental para mantenerse en forma y joven, por ejemplo, es la nutrición pero existen muchos trucos para “engañar” el paso del tiempo que a menudo también son buenas elecciones de vida.

Entonces, ¿qué se puede hacer para evitar algunos errores y seguir según qué tratamientos o prácticas extrañas que nos hacen parecer más viejos que nuestra edad? Leamos juntas los 10 malos hábitos a evitar:

1) Recogerse el cabello muy a menudo

Comencemos con el error más trivial, pero que es a la vez el más fácil de corregir. ¿Verdad que son cómodas las coletas o trenzas, especialmente durante los meses más calurosos? Pero para evitar dañar o desfibrar el cuero cabelludo, sería una buena práctica no exagerar. A menudo, someter el cabello al estrés de las bandas elásticas y las horquillas puede causar pequeños daños que serán cada vez más visibles con el tiempo.

2) Glotonería nocturna

Después de una noche de sábadp movidita y los clásicos madrugones del fin de semana, puede suceder que el hambre nos llegue a las horas más extrañas. El consumo de alimentos después de la medianoche, sin embargo, no ayuda a la digestión y también se debe elegir cuidadosamente el tipo de alimento. Si no podemos prescindir de él, sería mejor escoger algo para picar lo más saludable posible, como fruta, fresca o seca, ya que los aceites que contienen, de hecho, ayudan a dormir mejor.

3) Exceso de calor en el pelo

El cabello es una de las tarjetas de presentación más importantes, por lo que tener un cabello saludable también nos hace parecer radiantes, más jóvenes y más arregladas. Por lo tanto, la atención al uso de la plancha y el secador de pelo, reduciendo el impacto que genera el calor excesivo, permite que el cabello no se estrese y se mantenga brillante y fuerte por más tiempo.

4) No ponerse gafas de sol

Las arrugas alrededor de los ojos son las más odiadas por las mujeres, pero también es cierto que el mal hábito de no usar gafas de sol en primer lugar puede ser perjudicial para la vista. Especialmente para aquellos que los tienen claros, es esencial usar gafas con filtro UV en caso de luz fuerte o exposición directa al sol. Al mismo tiempo, esto nos ayudará a prevenir la aparición de las tan temidas arrugas ya que entrecerrar los ojos para. Entrecerrar los ojos a causa del sol no nos ayuda a evitar las antiestéticas patas de gallo.

5) No ponerse protector solar

Proteger la piel del sol es una medida de prevención esencial para mantenerla joven y saludable, especialmente si es muy clara. Aquellos que tienen una tez más oscura aún así deben aplicarse una protección media durante los primeros días de sol, mientras que para aquellos que tienen una tez muy clara, es recomendable utilizar protección solar alta, o muy alta en caso de sensibilidad o alergia a la luz solar … ¡y a no olvidarse del rostro! Incluso la crema de día debe elegirse con protector solar, tanto en verano como en invierno.

6) Dormir con la cara sobre la almohada

Descansar lo suficiente es uno de los secretos para mantenerse sano y joven por más tiempo y respetar nuestra piel, ¡pero también es importante la forma de dormir! Si uno de nuestros malos hábitos es frotar la cara sobre la almohada durante el sueño, para evitar las arrugas durante el mayor tiempo posible, tratamos de dormir boca arriba. Ésta es una buena manera de no despertar con la cara hinchada.

7) La dieta adecuada

Las dietas excesivamente invasivas o desequilibradas pueden tener efectos muy notables en nuestra piel, cabello y afectar la presencia de vitaminas en nuestro cuerpo. Una dieta adecuada es la base de una buena salud, pero siempre es mejor consultar a un profesional antes de elegir comenzar una dieta, para asegurarse de no descuidar ningún alimento saludable y no privarnos de sus beneficios ya que la falta de nutrientes puede tener efectos nocivos en nuestra salud y consecuentemente en nuestro aspecto físico.

8) Irse a dormir con el maquillaje

Entre los hábitos más extendidos, sin duda está el de no quitarse el maquillaje por la noche antes de acostarse. La oclusión de los poros no solo acelera el envejecimiento de la piel, sino que además no permite que la piel respire lo suficiente y se regenere durante la noche. La piel se verá opaca y, probablemente, con otros signos de falta de cuidado como excemas, granitos, puntos negros o comedones. Por la noche, lo mejor es limpiar la piel, aplicar una crema y permitir que se absorba de la mejor manera posible. Elije siempre desmaquillante según tu tipo de piel; la luminosidad al día siguiente será una señal evidente de que estás haciendo lo correcto.

9) Gimnasia y músculos faciales

¿Alguna vez te has sorprendido de las muecas extrañas que haces con tu cara cuando estás tratando de levantar pesas o hacer abdominales? Obviamente, cualquier movimiento de los músculos faciales también involucra la piel de la cara, que puede verse afectada por continuos “estiramientos” o movimientos extraños, y hacerse más propensa a arrugas y defectos. Solución: trata de prestar atención y concentrarte en la respiración para eliminar el problema, así también mejorarás los resultados de tus ejercicios.

10) No dejar de fumar

El más importante entre los malos hábitos en la lista es sin duda el de fumar. Dejar de fumar implica muchos beneficios y, obviamente, nos mantiene más saludables. De hecho, además de causar enfermedades graves y muchas otras dolencias, envejece la piel, contribuyendo a la formación de arrugas y modificando el brillo del cutis. Con mucha voluntad, podemos tratar de dejar de fumar y comprender lo bien que se puede estar sin el humo del tabaco. Lo notarán tu salud, tu piel, y tu bolsillo.

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