Niños: 5 reglas para ser obedecidas sin tener que gritar

04/04/2017 - 11:03 7761 Views
¿Cuántas veces le ha pasado de gritar a los niños? Educarlos bien sin perder la paciencia es sin duda la tarea más difícil para un buen padre. Nadie tiene super poderes o un manual que describa los comportamientos perfectos para crecer sus hijos en el respeto de las reglas, pero también es cierto que se pueden lograr buenos resultados educativos cambiando ciertos comportamientos en los adultos.



La primera regla básica es recordar que el ejemplo es muy importante seguir para hacer que los niños sigan las reglas, por lo que es importante acompañar las palabras a los hechos, demostrándole a los niños que las prohibiciones no son un límite a su persona, sino una ayuda para dirigirlos en el camino correcto.



Educar a los niños sin tener que gritar es posible y no es para nada necesario subir el tono para corregir su comportamiento. Una actitud firme y una mirada decidida serán más que suficientes para regañarles como es debido.



Descubramos juntos 5 formas para que los niños nos hagan caso sin tener que gritarles >>



5) Cambiar comunicación



Una de las primeras conductas para ser obedecidas por los niños es cambiar el tipo de comunicación. Tener autoridad no significa gritar y usar tácticas de mano para imponer sus ideas a través de los tonos de voz exagerados e inadecuadas, ya que este comportamiento podría ser imitado por los niños y sobre todo mal interpretado. De lo contrario, desarrollar un lenguaje educativo, es decir cambiar el tipo de comunicación, hará que los niños crezcan sin hacerles desarrollar una actitud desafiante hacia lo que está prohibido. Cualquier prohibición siempre debe ir acompañada por una explicación de las razones por las que no se debe hacer, sólo de esta manera no van a nacer actitudes provocadoras hacia la autoridad. El articulo continua en la pagina siguiente >>



1








4) Comunicación no verbal



Otra regla educativa para ser escuchada es la de cambiar radicalmente su actitud. Los niños, por error, impactados por los gritos constantes, podrían creer quién grita más fuerte está en lo correcto y tiene el derecho de imponer sus ideas, acabando sin volver a escuchar. La comunicación no verbal juega un papel vital en la educación de la prole. Una mirada directa acompañada de un tono tranquilo y decidido les inculcará respeto y hará que los padres se vean con más autoridad y firmeza en sus ideas. De esta manera, los niños entenderán que sólo mediante el diálogo y los tonos suaves se puede obtener la razón, no hay necesidad de levantar la voz para ser escuchados. El articulo continua en la pagina siguiente >>



2







3) Lenguaje adecuado



Cuando se muestran unas reglas para los niños es fundamental utilizar un lenguaje impersonal y objetivo, sin necesidad de utilizar el imperativo que podría provocar reacciones negativas. También, es importante explicar por qué ciertos comportamientos no son apropiados, distinguir bien lo que antes se podía hacer y lo que ahora debe ser evitado. De esta manera el niño va a aprender las reglas sin verlas como restricciones gracias a unas explicaciones objetivas. Así que será mejor sustituir la clásica frase “¿De quién es la culpa?” con “¿Qué pasó?”, de esta forma la atención se centrará en las razones reales de lo sucedido. El articulo continua en la pagina siguiente >>



3







2) Auto-control



El auto-control no nace de forma espontánea y de repente, sino que se trata de un ejercicio de comportamiento que requiere perseverancia y compromiso. Después de un largo día de trabajo en el que se acumula mucho estrés, puede pasar de añadir una carga emocional desproporcionada a los normales gritos destinados a los niños. Así que es bueno distinguir las emociones del momento sin añadir estados de ánimo que no pertenecen a esa determinada circunstancia. En los momentos en los que la tensión crece, es esencial para los adultos encontrar su propio espacio para dejar salir el vapor sin transferir las tensiones en los niños. El articulo termina en la pagina siguiente >>



4







1) Autonomía



Desarrollar la independencia y favorir la autonomía de los niños es crucial para que se conviertan en adultos autosuficientes y capaces de crecer en el respeto de las normas más amplias que requiere la sociedad civil. Ayudarles continuamente en las actividades más simples, tales como vestirles, atarles los zapatos y prepararles la mochila, es cierto que les va a ahorrar mucho tiempo, pero no les hará desarrollar sus habilidades. Aprender cómo se hace les ayudará a sentirse más seguros y a relacionarse con sus compañeros.



5