Debido a una fricción continua de la piel se pueden formar callos. La manifestación con este tipo de espesamiento, la piel se ve más dura y enrojecida, provocando dolores molestos.

La hidratación constante de la piel es importante para evitar que la piel se reseque demasiado, especialmente en los pies. Para evitar la formación de callos, siempre se deben eliminar las células muertas.

Para eliminar la piel seca necesitará pulirla con un exfoliante e hidratarla diariamente con una buena loción refrescante para los pies.

Obviamente, no se recomienda llevar zapatos demasiado apretados y que le hagan sudar demasiado los pies. La transpiración es vital para asegurar que el pie no se mantenga húmeda y que no se formen ampollas de agua.

Sin embargo, incluso si se presta mucha atención al calzado y a la hidratación, el engrosamiento de la piel de los pies es un factor relacionado con el envejecimiento, así que es casi no arginabile si se descuida durante demasiado tiempo.

Descubramos juntos las 6 soluciones para resolver el problema de los callos en los pies >>