ORQUIDEAS EN CASA

¿Quién no ha soñado alguna vez con tener en la sala de estar o en la terraza esas hermosas plantas con flores? ¿Y quién después de haberlo soñado y realizado, también ha logrado mantener viva la planta? Porque la parte difícil es justamente esta: ser capaz de mantener la floración el mayor tiempo posible y hacer nacer un nuevo capullo

Las orquídeas son una de las plantas con flores más extendidas y apreciadas.

Tienen colores brillantes y exóticos, y dan clase y personalidad a los entornos en los que se encuentran. Es una planta tropical y perenne, destinada a florecer y florecer nuevamente, pero necesita tratamientos apropiados. Tienen fama de ser extremamente delicadas  y muchas veces se piensa que es necesario ser un botánico experto para poder mantenerlas, pero no es tan así.

Muchas personas las aprecian y se desesperan cuando el follaje comienza a perder su brillo y la planta comienza a marchitarse. Pero no debemos perder la esperanza: para que la orquídea vuelva a florecer, ¡es suficiente con saber cómo hacerlo!

En las siguientes páginas verás cómo cuidar la orquídea gracias a estos consejos simples y efectivos, incluso para aquellos que desafortunadamente no tienen un talento especial para la jardinería.

1) Agua y abono en dosis adecuadas

Un excelente truco para hacer que tus orquídeas vuelvan a florecer es darles abono líquido cada 15 días. Debe ser necesariamente rico en fósforo y potasio. Además, durante el período de floración es necesario suspender el uso del fertilizante y disminuir la frecuencia con la que se riegan las orquídeas.

2) Como regar las orquídeas

Los expertos, en este sentido, sugieren usar la técnica de sumergir la maceta en un recipiente de agua. Asegúrate de que la maceta tenga agujeros en la parte inferior y déjala remojar en agua tibia durante media hora. Luego drénala y vuelve a colocarla en su lugar. Repite la operación cada 10 días.

3) Exponer las orquídeas a la luz

Los rayos solares son esenciales para que las plantas florezcan de nuevo. De hecho, en esta temporada los rayos no son tan calientes como para quemar las hojas de la planta, pero son útiles para transmitir toda la luz necesaria. Por lo tanto, coloca tu planta, incluso fuera del hogar, bajo la exposición directa de la luz solar.

4) Crea un choque térmico y evita las fuentes de calor

A diferencia de lo que se cree comunmente, el choque térmico no hará que muera tu orquídea. La hará florecer nuevamente, favoreciendo el nacimiento de nuevos tallos. En el primer período de otoño, por lo tanto, cuando las temperaturas diurnas alcanzan los 15 grados, saca tus orquídeas al balcón durante todo el día. Luego, cuando caiga la noche, vuélvelas a poner dentro de casa. Repite esta operación por un período de aproximadamente 2 semanas.

5) Cuidado con la temperatura ambiente

También recuerda siempre no colocar sus orquídeas cerca de fuentes de calor. La planta debe colocarse lejos de radiadores o chimeneas. Finalmente, si la temperatura de tu hogar excede los 20 grados, es aconsejable mantener las orquídeas en ambientes más frescos, como las escaleras o cerca de las ventanas.

6) Como podar las orquídeas

En algunos momentos del año, la planta no tendrá flores ¿qué podemos hacer? La poda, realizada en modo correcto, puede ayudar a la orquídea a producir nuevos pimpollos con más facilidad y más velocidad. Sólo se necesita recortar el tallo, cortándolo con tijeras comunes o de jardinería, dejando un espacio de al menos 1 centímetro por encima del «nudo» más alto.

7) Limpiar las hojas

Puede parecer una obviedad, pero las orquídeas son plantas delicadas y necesitan de cuidados a 360 grados. Un detalle particular que no todos saben, es que es necesario limpiar las hojas con un paño humedecido en agua destilada y un poco de vinagre o limón. Los más puristas lo hacen con pedazos de algodón embebidos en leche y agua.

8) La elección del recipiente

El tipo de maceta elegida es fundamental para el mantenimiento de nuestra querida orquídea. Esta planta necesita una maceta de un material resistente y trasparente para que pueda recibir luz en todo momento. Además es necesario que tenga doble pared para que pueda mantener mejor la temperatura.

9) La importancia de la humedad

La mayor parte de las orquídeas que se cultivan en apartamentos son de origen tropical, es decir, necesitan un clima cálido y húmedo. Por este motivo, es necesario que la planta cuente con un nivel alto de humedad, que se puede mantener mojando las hojas con un vaporizador con agua destilada cada vez que sea necesario, en especial en la época de verano.

10) Controlar el color de las hojas

Nunca está de más controlar el color de las hojas de la orquídea: si están amarillas o llenas de manchitas, quiere decir que la planta está recibiendo demasiado sol. Si toman un color demasiado oscuro sucede el contrario: la planta necesita más luminosidad.

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